🤝 No se trata de vender, sino de conectar

🤝 No se trata de vender, sino de conectar

Somos seres emocionales, buscamos las relaciones, la conexión.

Todos tenemos algo que ofrecer: habilidades, dones... Lo podemos llamar de muchas maneras. Pero al fin y al cabo,  se trata de encontrar la forma de expresar y compartir esas habilidades, para crecer y favorecer el crecimiento de los demás.

Por supuesto, todos tenemos también necesidades y estamos hechos para ayudarnos entre nosotros a satisfacer dichas necesidades.

A menudo tememos que haya un interés oculto detrás de alguien que te ofrece un producto o un servicio. Tememos que nos engañen al conectar emocionalmente con nuestra necesidad, y que nos hagan malgastar nuestro dinero, tiempo, o quién sabe qué más.

¿Y para qué nos vamos a engañar? Los intereses ocultos existen. Pero, por eso, es importante analizar y determinar cuáles de las necesidades que tenemos son reales y cuáles han sido creadas de forma artificial, persiguiendo el beneficio particular de una empresa o individuo.

Solo así, podremos diferenciar los servicios que realmente nos pueden facilitar y mejorar nuestra vida.

Es cierto que hay necesidades primordiales, y otras más banales. Pero para poder ocuparnos nosotros mismos de algunas de ellas como, por ejemplo, el descanso, tiempo con la familia, nuestro trabajo, etc. Es práctico e inteligente aprovechar la ayuda, los conocimientos o los “dones” que tienen otros, así como ell@s podrán disfrutar y beneficiarse de los nuestros.

‍

Ejemplo de una necesidad banal y su solución

La siguiente anécdota podría ser un ejemplo de una necesidad banal (aunque alguno estaréis de acuerdo conmigo que el placer de comer es una necesidad primordial).

La conexión de una persona y sus necesidades

Esta vivencia personal refleja la conexión entre una persona que tiene una necesidad y otra persona que tiene "ese don natural" que le ayuda a satisfacerla.

Cuando era jovencita, en mi primer trabajo como camarera de sala, serví cantidad de comidas y cenas durante muchos años. Era un restaurante familiar con clientes habituales a los que no había nada que vender porque se sabían la carta de memoria, pero los fines de semana, había postres especiales y diferentes de lo habitual.

🍰 Exponíamos la tarta de chocolate blanco

🤩 Milhojas de crema y nata

🥧Tarta Sacher

En cada ocasión solamente se sacaba una y el resto eran postres que podías encontrar siempre.

A mí siempre me han gustado los dulces, y mi jefe en aquella época lo sabía, por eso tenía el detalle de dejarme probar cada una de aquellas deliciosas tartas.

No fue hasta mucho tiempo después cuando me di cuenta del beneficio de que yo probase las tartas antes de recomendárselas a los clientes.

Enseñar la experiencia real a los clientes

Gracias a mi experiencia personal con el "producto que vendía" y al ser yo misma un cliente satisfecho, mi jefe conseguía algo mágico: que hiciese llegar a los clientes mi experiencia real con esos postres, que pudiera transmitir la sensación que me había provocado, la intensidad con la que me había gustado.

Vender algo que yo misma había probado hacía que conectase a los clientes del restaurante con mi experiencia. Así, aquellos que compartían mi necesidad (más o menos banal) de disfrutar de un dulce, no se podían resistir.

‍

Cómo un vendedor nos puede ayudar “sin vendernos la moto”

Podría extenderme mucho más, pero mi reflexión vendría a ser que:

  • Es importante conocer cuáles son nuestras necesidades reales. No hay que tener miedo de que “nos vendan la moto” cuando lo que queremos es que alguien con experiencia nos ayude a encontrar una solución a un problema o necesidad que tenemos.
  • Podemos permitirnos la conexión con lo que otros, ya sean comerciales, vendedores o profesionales con un interés empresarial, tienen para ofrecernos (permitiéndonos así también compartir a nosotros)
  • Todos podemos salir beneficiados de esos intercambios en los que un experto nos ofrece su habilidad o conocimiento para encontrar la solución a una necesidad real. Con eso, ganamos tiempo de calidad, dinero, sensaciones, experiencias, e infinidad de ventajas.

Cómo satisface tus necesidades Polaroo

Por eso, cuando los expertos de Polaroo te recomienden una compañía de energía renovable o una empresa de telefonía móvil más barata, recuerda tres cosas:

  • Que los expertos que te asesoran simplemente son personas que tienen un conocimiento o habilidad que quizás tú no tienes, y que puedes beneficiarte de ese intercambio de conocimiento y experiencias.
  • Que ellos también han vivido de primera mano las facturas desproporcionadas, las esperas al teléfono para hablar con su proveedor, o la sensación de pagar más de lo que toca.
  • Que estás buscando la solución a una necesidad real que tienes (como pagar menos por tus suministros o estabilizar tus finanzas) y que ellos simplemente te brindan un camino más fácil y cómo para llegar a ella.

‍

🤝 No se trata de vender, sino de conectar
🤝 No se trata de vender, sino de conectar
🤝 No se trata de vender, sino de conectar
🤝 No se trata de vender, sino de conectar
🤝 No se trata de vender, sino de conectar
lo ÚLTIMO